Contratos excluidos de la Ley de Arrendamientos Urbanos. Parte I

a) El uso de las viviendas que los porteros, guardas, asalariados, empleados y funcionarios, tengan asignadas por razón del cargo que desempeñen o del servicio que presten.

Se excluyen aquellos que sean alquileres vinculados a una relación laboral como es el uso de las viviendas que se les asigna a los conserjes, guardas, funcionarios.. cuyo objetivo no es satisfacer la necesidad de una vivienda sino que forma parte de un salario, tiene un fin económico, el uso de la vivienda como pago en especie.

b) El uso de las viviendas militares. Se regirán por lo dispuesto en su legislación específica.

c) Los contratos en que, arrendándose una finca con casa-habitación, sea el aprovechamiento agrícola, pecuario o forestal del predio la finalidad primordial del arrendamiento. Estos contratos se regirán por lo dispuesto en la legislación aplicable sobre arrendamientos rústicos.

Se trata de un arrendamiento mixto. Si la finalidad fundamental es la explotación agrícola aunque en la finca exista una vivienda se regiría por la legislación de arrendamientos rústicos. Si no existiera esta finalidad principal, sino que su fin es satisfacer la necesidad de una vivienda, entonces sí que se regiría por la Ley de Arrendamientos Urbanos.

Reemplazar la renta por obras

La Ley de Arrendamientos Urbanos permite que durante un plazo determinado la renta puede ser reemplazada por obras. Por ejemplo, tienes una vivienda cuya cocina necesita una reforma. La reforma representa 12.000€. Tú inquilino se compromete a hacerlas a cambio de reemplazarla por la renta un determinado tiempo. Por ello, tienes que detallar en el contrato en qué van a consistir estas obras, cuánto será su valor, el plazo para llevarlas a cabo y cómo se va a compensar en la renta. Debemos de evitar cualquier malentendido, cuanto más detallado esté mucho mejor.

Se acuerda un plazo de 3 meses para finalizar la obra. Llegado el plazo vas a inspeccionar la obra. Una vez hayas comprobado que las obras se han realizado correctamente y ajustado a las descritas en el contrato, puedes bonificar la renta según también lo acordado y detallado en el contrato. Si tú inquilino está pagando 1.000 euros mensuales, la renta mensual puede ser de 500 euros mensuales hasta alcanzar la inversión realizada. Otra opción es hacerlo de forma escalonada. Durante los X meses siguientes una bonificación del 100%, y luego durante los otros X siguientes meses una bonificación al 50% hasta alcanzar la inversión hecha.

No confundir reemplazar la renta por obras que una carencia. En el caso expuesto hay una obligación que se asume, mientras que una carencia es un favor que das a un inquilino sin pedir nada a cambio.

¿Puede tu inquilino subarrendar?

Hoy en día es cada vez más frecuente que el inquilino, para poder llegar a fin de mes, quiera alquilar una habitación a un tercero.

Tú inquilino podría, según la Ley de Arrendamientos Urbanos, únicamente subarrendar parcialmente la vivienda, siempre con consentimiento por escrito.

El arrendatario sin perder esta posición pasaría a ser subarrendador. El tercero que ocupa parcialmente la vivienda sería el subarrendatario.

Condiciones:

  • Quedarían plenamente vigentes todas las condiciones del arrendamiento recogidas en el contrato de origen.
  • El contrato se extinguiría inmediatamente una vez haya terminado la duración del contrato o porque el subarrendador desistiera del contrato.
  • El precio nunca podría exceder de la renta que corresponde al arrendamiento.

Así pues, para que sea un subarriendo legal, hazlo constar en el contrato la posibilidad de subrogación, con consentimiento por escrito, y con carácter previo.

Si no quieres un subarriendo especifica que no podrá subarrendar la vivienda siendo causa de resolución del contrato.

 

 

Te has olvidado de actualizar la renta

En el contrato de alquiler que firmaste se hacía constar que la renta se actualizaría anualmente con el IPC. Si te has olvidado no podrás reclamar a tu inquilino las demoras. No es retroactivo, es decir, no puedes recular. Las rentas anteriores ya han sido pagadas, y así queda.

Sí podrás solicitar la actualización de la renta a partir del mes siguiente a aquél en el que se lo hayas notificado.

Por ejemplo, el contrato se suscribió en octubre del 2016. Se redactó que para la aplicación de la actualización se tomaría como mes de referencia el mes de octubre. En el 2017 te olvidaste y el inquilino siguió pagando la misma renta. Lo mismo pasó al año siguiente. El inquilino sigue pagando la misma renta que en el año 2016. Estamos en octubre del 2019. Ahora le puedes notificar que vas a actualizarle la renta. El cálculo que tienes que hacer es el incremento del IPC entre octubre 2016 y octubre 2019. El resultado según indica el Instituto Nacional de Estadística es un 4%. La renta que se acordó en octubre del 2016 era de 1.000€/mes. La renta actualizada será de 1.040,00€/mes.

https://www.ine.es/calcula/calcula.do

 

 

 

Tácita reconducción

El contrato de alquiler que firmaste se ha extinguido. El inquilino te pide un aplazamiento. Se traslada a otro piso y aún no han acabado las obras. ¿Tienes que redactar un nuevo contrato? No es necesario. El contrato queda prorrogado por el mismo plazo que el plazo de la renta, hasta que cualquiera de las partes notifique a la otra su voluntad de darlo por resuelto, esto recibe el nombre de tácita reconducción. Si el pago es mensual, el contrato se prorroga mes a mes. Si la renta ha sido pagada trimestralmente, el contrato se prorrogaría trimestralmente, si el pago fuera anual, el contrato se prorrogaría anualmente.

En el supuesto que fuera un contrato con un avalista personal ten en cuenta que su compromiso como avalista se extingue con la fecha del contrato de origen, siempre y cuando, no se hubiera previsto esta posibilidad en el contrato de arrendamiento.

Por supuesto tienes otras opciones:

  • Notificar a tú inquilino la voluntad de extinguir el contrato
  • Redactar un anexo al contrato ampliando la duración
  • Escribir un nuevo contrato

 

Cómo se calcula el IPC

El Instituto Nacional de Estadística (INE) es un organismo que entre otros servicios mide la evolución de los precios que utilizamos en nuestro día a día, llamado Índice de Precios al Consumo (IPC), y este es el índice que tomaremos para actualizar la renta.

El IPC se publica mensualmente ya que pueden existir variaciones como por ejemplo subidas o bajadas en el precio de los suministros o en la cesta de la compra…

La actualización de la renta del alquiler se aplica cada año, siempre y cuando, quede reflejado en el contrato.

Para calcular la variación anual por el IPC, si hemos firmado el contrato en noviembre de 2018 debemos compararlo con el IPC del mes de noviembre de 2019, un año natural. En este ejemplo concreto no sería válido tomar como referencia otro mes distinto al mes de noviembre.

Por ejemplo, el IPC entre noviembre de 2018 y noviembre 2019 es un 0,8%. Tú inquilino está pagando una renta de 1.000€, y aplicamos sobre esta renta el índice 0,8% = 1.008€, un incremento de la renta de 8€. El portal del INE tiene una herramienta de cálculo.

El IPC puede ser positivo a negativo. Si es negativo tienes que aplicar la reducción en el alquiler.

Cambio de titular del arrendatario

Has alquilado la vivienda a unos estudiantes o trabajadores que comparten el piso. Todos ellos aparecen como inquilinos. Ahora uno de ellos por circunstancias cambiantes va a dejar el piso aunque ya tienen a alguien que le puede sustituir.

¿Qué hacer en este caso? No tenemos que modificar el contrato, ni crear otro nuevo. Redactamos un anexo al contrato conforme uno de los inquilinos deja la vivienda y otro anexo conforme entra un nuevo inquilino que se subroga en los deberes y derechos del contrato que se firmó en su día. Todos los inquilinos y tú como propietario deben firmar este anexo.