Prórroga extraordinaria por el COVID-19

Puede aplicarse una prórroga extraordinaria si tu arrendatario de vivienda habitual la solicita y tú la aceptas, para todos aquellos contratos que finalicen en el periodo comprendido entre el 2 de abril de 2020 y hasta los 2 meses siguientes desde la finalización del Estado de Alarma. Esta prórroga extraordinaria es de hasta 6 meses.

Otra situación que puedes encontrarte es que ya va a finalizar el contrato y entrarías en la prórroga opcional. Puedes oponerte a esta prórroga opcional de 3 años más de contrato, obligatorios para ti, opcional para el inquilino. No obstante, con esta medida si el inquilino te solicita esta prórroga extraordinaria el contrato se prorrogará por seis meses más.

En todo lo demás siguen íntegramente vigentes todas las cláusulas del contrato de arrendamiento .

 

La fianza como mecanismo de pago- Covid 19

Si eres un pequeño propietario, y tienes arrendado un local a una pyme o autónomo puedes disponer de la fianza para el pago total o parcial de alguna mensualidad de la renta, siempre y cuando, no hayas llegado a un acuerdo previo.

Se trata de un aplazamiento temporal y extraordinario para el inquilino. El inquilino deberá reponerla en un plazo de un año, a contar desde el acuerdo o antes que finalice su contrato de arrendamiento.

Solamente lo podrán solicitar aquellos inquilinos que demuestren el cese de su actividad, o aquellos que puedan acreditar la reducción de su facturación del mes anterior al que se solicita este aplazamiento, y que al menos su facturación se haya visto reducida en un 75%, en relación con la facturación media del mismo trimestre del año anterior.

Incasòl, entidad creada por la Generalitat de Catalunya, que se encarga de gestionar el depósito de las fianzas de los contratos en alquiler, pone a disposición del propietario este traspaso de la fianza.

http://incasol.gencat.cat/ca/2-serveis_i_tramits/Fiances/autonoms-i-pime-mesures-urgents/index.html

 

Cuando la vivienda no se destina exclusivamente a vivienda habitual

Si has alquilado una vivienda destinada a vivienda habitual y tú inquilino la utiliza también como despacho profesional, ¿qué consecuencias tiene para ti?

  • Pérdida del beneficio fiscal que obtienes por alquilar una vivienda habitual
  • Hacienda te reclamará el pago del IVA, el tipo impositivo actual es el 21%.

El IVA se le suma sobre el total de la renta, aunque se utilice únicamente una estancia de la vivienda como despacho profesional. Esta obligación te llevará a remitir facturas y presentar trimestralmente las declaraciones de IVA a Hacienda.

El alquiler de uso mixto está también sujeto a la retención del IRPF, actualmente es el 19%. Este importe lo tiene que ingresar el inquilino trimestralmente a Hacienda. A diferencia con el IVA, que es sobre la totalidad de la renta, el IRPF se aplica únicamente sobre la parte proporcional a la superficie que se utilice como despacho.

El eterno conflicto, a quién le toca pagar las reparaciones

La Ley de Arrendamientos dicta que el inquilino se tiene que hacer cargo del mantenimiento y de las pequeñas reparaciones.

El mantenimiento es conservar, cuidar con el fin de garantizar su durabilidad y funcionamiento.

Las pequeñas reparaciones se entienden como aquellas que su valor no superen aproximadamente los 175€.

Se incluye todo aquello que usamos diariamente como bombillas, lámparas, persianas, electrodomésticos……

Para que una reparación vaya a cargo del inquilino tiene que existir el desgaste producido por su uso cotidiano, y que sea una pequeña reparación.

 

Desistimiento en periodo de Estado de Alerta

Tu inquilino te informó que el 31 de este mes dejaba el piso. Habíais acordado la verificación de la vivienda el 1 de abril. Con la prórroga del Estado de Alerta y consecuentemente la limitación de circulación. ¿Qué podemos hacer, ante esta imposibilidad?

Solicita al inquilino que te remita su renuncia por escrito y que adjunte fotografías del estado de la vivienda y de los contadores de los suministros, y últimas facturas con sus respectivos justificantes de pago. Una vez recibido le respondes que está pendiente por verificar el estado de la vivienda, y cuando concluya el Estado de Alarma se procederá a la verificación de la vivienda y devolución de la fianza, ya que están suspendidos todos los procesos administrativos.

Prórroga del contrato

A lo largo de este tiempo ha habido varias modificaciones en la regulación de los contratos de arrendamiento de vivienda habitual. Estas modificaciones no tienen efecto retroactivo, es decir, no se puede retroceder. Por lo tanto, los plazos de las prórrogas cambian según la fecha firmada del contrato.

Por ejemplo:

Contratos vigentes desde el 6 de marzo de 2019 Los contratos tienen una duración obligatoria, para ti, como propietario, de CINCO años, si eres persona física, SIETE si eres persona jurídica.

Una vez cumplido esta duración contractual es opcional una PRÓRROGA por TRES AÑOS MÁS, tanto para la persona física como la jurídica. SI NO QUIERES CONTINUAR el contrato por este tiempo de más tienes que AVISAR a tú inquilino con una antelación de CUATRO MESES antes de cumplir los cinco o siete años contractuales, tanto si eres persona física como jurídica.

Contratos firmados entre el 24 de enero y el 5 de marzo de 2019 La duración contractual era de TRES AÑOS y la PRÓRROGA adicional por UN AÑO MÁS. El PREAVISO es de 30 DÍAS de antelación.

Contratos firmados entre el 19 de diciembre de 2018 y el 23 de enero de 2019 Los contratos tienen una duración obligatoria, para ti, como propietario, de CINCO AÑOS, si eres persona física, SIETE si eres persona jurídica, la PRÓRROGA adicional por TRES AÑOS más. El PREAVISO es de 30 DÍAS de antelación.

Contratos firmados entre el 6 de junio de 2013 y el 18 de diciembre de 2018  La duración contractual era de TRES AÑOS y la PRÓRROGA adicional por UN AÑO MÁS. El PREAVISO es de 30 DÍAS de antelación.

Así que ten en cuenta cuándo firmaste el contrato, y evaluar si te interesa prorrogar el contrato o no.

 

 

 

 

 

 

No te informaron…

Y a tus inquilinos meses atrás se les estropeó la nevera que iba incluida en el alquiler y decidieron restituirla.

Ahora te comunican su voluntad de dar por terminado el contrato y que les tienes que abonar la nevera.

Una de las obligaciones del inquilino es comunicarte, en el plazo más breve posible, de la necesidad de esta reparación. El inquilino está en su derecho, habiéndotelo comunicado, llamar a un técnico y/o restituir el electrodoméstico para evitar el menor perjuicio posible. Lo que no puede hacer es exigirte el pago sin comunicación previa. Tú nos has podido evaluar los daños, ni sabes si era necesario una reparación o reemplazo. Así que, en este caso, estás en tú derecho a no abonar la nevera.