Diez años compartiendo apuntes y consejos sobre el mundo inmobiliario. Hoy, mi estilo cambia de forma, pero no de fondo.
Quiero hablarte desde lo cotidiano: situaciones reales, dudas frecuentes, escenas que esconden asuntos jurídicos.
Diez años después, sigo creyendo que escribir es un acto de confianza. Gracias por estar aquí.
CUANDO LA PERSIANA SE CAE: ¿QUIÉN PAGA?
Hace tres semanas que vives en tu nuevo hogar de alquiler. Son las 7 de la mañana, suena el despertador. Como cada día, subes la persiana. Pero esta vez, al llegar arriba… ¡clac! Un golpe. Un ruido seco. Sientes un temblor. Luego el silencio. La persiana se ha desplomado. El estruendo despierta más que el café.
¿Qué ha pasado?
Tú no lo rompiste. Entonces… ¿quién se hace cargo?
La Ley de Arrendamientos Urbanos (artículo 21), lo aclara:
Responsabilidades del inquilino:
Debe cuidar la vivienda y encargarse de las pequeñas reparaciones que surgen con el uso diario: cristales, grifos, electrodomésticos…Siempre que el daño no sea por mal uso por parte del inquilino.
Responsabilidades del propietario:
Debe asumir las reparaciones más importantes, aquellas que no se deben al desgaste normal ni a negligencia del inquilino.
Volvamos al ejemplo.
Debes avisar al propietario lo antes posible, preferiblemente por escrito. Si no lo haces y el problema empeora, por ejemplo, la persiana ha quedado mal sujeta, el viento se levanta y golpea el marco. Podrías acabar asumiendo el coste de la reparación del marco.
En este caso, corresponde al propietario llamar a un técnico y cubrir el gasto.
¿Por qué?
- Tres semanas no son suficientes para que una persiana se caiga por desgaste.
- Si la reparación resulta costosa, probablemente no estamos ante un arreglo menor.
- Si hubo un inquilino anterior, el propietario puede reclamarle el importe: era su responsabilidad entregar la vivienda en buen estado.
Consejo:
Comunica por escrito. Guarda pruebas. Y recuerda: cuidar tu hogar también es cuidar tu relación con quien lo alquila.
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